Escaparates como este han hecho las delicias de mi vista, hasta que no podía resistirlo más y debían pasar a mi estómago necesitado después de mucho recorrer París. La hora de comer es una de mis favoritas, la gente que me conoce dice que disfruta viéndome encantada paladeando cada bocado. No hace falta ningún manjar especial para deleitarme. Y aunque en París a veces el cansancio era tal que una vez en el hotel no había quien me sacara a cenar, las comidas no se perdonan...


Los crepés salados o galletes, que se elaboran con una harina diferente a los dulces, combinados con cualquier cosa y regados con sidra de la Borgoña hicieron las delicias de un par de cenas en un lugar muy acogedor muy cercano a Montmartre: Le Gavotte.
Otra de las delicias que probé es el confit de canard, si algo hay más barato que en España es el pato, os lo recomiendo.
También los bombones y chocolates en general son muy apreciados en París... Un par de cajas se vinieron conmigo, y aún hay que dar cuenta de una de ellas!! La bollería en general, y especialmente los croissants estaban magníficos, y también tuve ocasión de probar unas tartaletas de manzana y pasas exquisitas.
Y, para terminar, un cafetito... Aquí no puedo hablar por experiencia propia, ya que no soy nada cafetera, pero os puedo decir que vi precios desde 1'90 hasta 3 euros. Ya pueden estar buenos...
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1 comentario:
Je ne sais pas francais:
http://youtu.be/VOW5jm-S-Gc
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